Aplicando Pareto a su Backlog

Nuestra amiga Catherine Louis publicó hace tiempo en la página del Scrum Alliance un artículo sobre cómo aplicar el Principio de Pareto o Regla 80/20 al backlog del producto, que nos parece simplemente brillante. A continuación les comparto mi traducción de este artículo al español. Si están interesados en la publicación original en inglés, pueden encontrarla aquí. La traducción al español fue originalmente publicada en mi blog personal.

 

 

Aplicando Pareto a su Backlog

El principio de Pareto  debe su nombre a su autor, el economista italiano Vilfredo Pareto. La idea es bastante simple: el 80 por ciento de los resultados provienen del 20 por ciento de las causas.

 

 

El principio de Pareto (también conocido como la "regla 80/20") se puede aplicar a muchas áreas de negocio. Por ejemplo: 

  • En las ventas, el 80 por ciento de su negocio proviene del 20 por ciento de su base de clientes.
  • De la productividad, el 80 por ciento de sus logros provienen del 20 por ciento de su lista de tareas.
  • En los negocios del día a día, el 80 por ciento del trabajo que hace proviene del 20 por ciento de sus ofertas de servicios.
  • En la comercialización, el 80 por ciento de la respuesta obtenida proviene del 20 por ciento de sus esfuerzos de mercadeo.
  • En el servicio al cliente, el 80 por ciento de las quejas provienen del 20 por ciento de sus clientes.
  • Y, en su backlog, el 80 por ciento del valor entregado proviene del 20 por ciento de lo que está en su cartera de pedidos.

 

(Para aquellos de ustedes que quieren saber de dónde vienen estos números, aquí está la definición de Wikipedia de la distribución de Pareto:https://es.wikipedia.org/wiki/Distribuci%C3%B3n_de_Pareto).

En el espíritu de realizar una gestión eficaz de su backlog con el objetivo de entregar un alto valor y satisfacer a su cliente, recomendamos recortar agresivamente la lista de cosas por hacer que su backlog representa. Esto significa identificar el 80 por ciento de las características que no satisfacen a los clientes (encantándolos), y eliminarlas. Encontrar el 20 por ciento que deleitará a los clientes, entregarlo, y repetir.

El Principio de Pareto reconoce el desequilibrio en el esfuerzo y los resultados y nos permite usar ese desequilibrio a nuestro favor. Esto no quiere decir que podemos menospreciar todo lo que cae en el 80 por ciento no crítico o menos crítico. No podemos ignorar los requisitos regulatorios, por ejemplo; sin embargo, podemos modificar las acciones para que nos enfoquemos donde más se necesita. Por ejemplo, no vamos a perder tiempo comercializando un requisito regulatorio sólo porque lo hacemos con otras características críticas para el cliente.

El Principio de Pareto vive en todos los niveles: ¿Puede usted nombrar el 20 por ciento de productos en su portafolio que genera el 80 por ciento del valor? ¿Sabe usted el 20 por ciento de las historias épicas que contribuyen a esto? Y cuando se rompe una historia épica en pedacitos más pequeños, sabe su equipo cuál es el 20 por ciento crítico de las tareas diarias que entregará el 80 por ciento del valor cada día?

El Principio de Pareto se trata de reconocer el desequilibrio de lo que hay que hacer para alcanzar la satisfacción/completitud/felicidad y hacer sólo eso, no trabajo extra que no resulta en la entrega positiva de valor. Este esfuerzo adicional debe reservarse para el 20 por ciento crítico.
 

Aplicando el principio de Pareto

 

El propósito de aplicar el Principio de Pareto a su backlog es que usted necesita enfocarse principalmente en ese 20 por ciento crítico para alcanzar el 80 por ciento de la satisfacción del cliente. Enjuagar y repetir. Por supuesto, esto es una regla general, no una estadística irrefutable; para algunas acciones, la relación puede estar más cerca de 90/10 o 70/30. Pero el punto es el mismo, y puede resultar extrañamente preciso cuando se empiezan a observar las características que usted ha entregado que no agradan a los clientes (o características que sus clientes no están utilizando en absoluto). 

 

El reto consiste en identificar ese 20 por ciento crítico. Con algunas áreas que tienen métricas medibles (como el número de clientes, la cantidad de ingresos, y el tiempo dedicado a cada uno de sus servicios), resulta obvio. Pero puede ser difícil realizar el mismo análisis y aplicarlo a su backlog, especialmente cuando se tiene una larga lista de tareas con una gran cantidad de elementos por hacer. Lo que recomendamos es que no se detenga la entrega, sino que haga un seguimiento de lo que ha entregado y vea si verdaderamente deleitó a sus clientes con ese producto. Si invirtió mucho tiempo en las características en la parte inferior del 80 por ciento, tal vez usted no lo vuelva a hacer. La razón por la cual nos gusta medir el éxito en este punto, es que el mirar atrás y entender el 20 por ciento que generó el mayor valor del 20 por ciento entregado, nos permitirá determinar el 20 por ciento en el que debemos enfocarnos; y muchas veces ese 20 por ciento habrá cambiado para el momento en que se esté listo para hacerle frente. Si usted hace un seguimiento de lo que está entregando, realmente midiendo la satisfacción del cliente, verá una mejora continua de la entrega de mayor valor en su backlog. 

 

¿Qué tan alto?

 

Haga este experimento mental: 

  • El costo de un equipo durante un año: supongamos que 1 millón de euros.
  • Lo que el equipo entrega con ese costo: este equipo ofrece 3X por ese 1 millón, y supongamos que entrega 3 millones por año.
  • Ahora vamos a añadir otra suposición: Estamos trabajando con el dueño de un producto que ha agregado al backlog 10 por ciento más de valor (el backlog es 10 por ciento más valioso).
  • Ahora añada otro supuesto propio: Tal vez el dueño del producto motivó al equipo al ser un visionario y darle un propósito real para su trabajo diario, eliminó los impedimentos, y la velocidad del equipo aumentó.
  • Por último, aplíquele el principio de Pareto a este backlog (el 20 por ciento del backlog está entregando el 80 por ciento del valor, y el PO ha organizado el backlog de acuerdo a esto) y conteste a esta pregunta: 

 

"¿Qué valor podría este PO potencialmente producir en un año?"

El concepto es brillante. ¡Compruébalo!