Lunes 8:00 am:

Empiezo la semana con mucha energía, hago caso a las recomendaciones de las personas altamente efectivas de no empezar el día leyendo correos, sino planeando la semana, hago mi lista de tareas pensando en qué genera valor, las priorizo y me siento en capacidad de comerme al mundo.

Veo de reojo la lista de tareas y veo al menos una que es menos "sexy" que todas las demás, aunque es importante, me da pereza empezarla.